Es una clase que busca desarrollar el sentido del ritmo, la coordinación corporal en un nivel básico con patrones establecidos así como también instar a la improvisación rítmica sin perder el sentido de pulso. Se busca el desarrollo auditivo a través de ejercicios de imitación de patrones rítmicos, y se estimula la creatividad a través de la creación de patrones propios.

Es una clase lúdica y al mismo tiempo con contenido musical. Se aprenden las partes de la batería,  a leer música (solfeo rítmico básico), a reconocer estructuras (intro, estrofa, coro, interludio, frase, motivo, etc.) y a respetar cada sección con sus diferencias. En un principio la rítmica es lineal, es decir, un golpe después de otro, para luego pasar a la polirritmia y a disociaciones de mayor complejidad.

Como metodología se realizan juegos rítmicos imitativos, ejercicios de coordinación y se utilizan pistas de canciones para que el alumno o alumna pueda hacer el acompañamiento, una vez que ya ha adquirido cierto dominio.

Es necesario que el alumno o alumna cuente con una batería en casa para realizar las tareas encomendadas.

La clase tiene 1 hora de duración y son sesiones semanales.